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Cuando una persona moría, lo llevaban a "La casa de la Vida", donde empezaba el ritual de momificación, era muy laborioso, comenzaba el ritual de la preparación del cuerpo para el viaje del Alma, al más allá.
El Libro de los Muertos, es la tradición funeraria más importante del antiguo Egipto, era la enseñanza Egipcia sobre lo que le pasa al alma humana, después de la muerte y todas las pruebas, que tiene que atravesar para llegar finalmente a la sala del Juicio, donde se pesaba el corazón. Es la llave, en el fondo de la vida en el más allá.
Gracias al Dios Thot que enseñó la escritura junto con su esposa la Diosa Sha- set que era la diosa escribá de la geometría y las artes, era la diosa que según su mitología "te abre las puertas al paraíso",la Señora de los libros, o la Señora de la escritura.
En las tumbas encontradas, siempre había un rollo de papiros enterrados con el difunto/a. En vida los "escribás" se encargaban de redactar el libro de cada uno, para atravesar el después. Pues el KA debía tener sus protecciones.
Primero el difunto, era llevado a "La casa de la vida", se le extraían todos los órganos del cuerpo, solamente se quedaba el corazón, dentro de la momia, se le cubría con sal y se le secaba al sol. Luego las vísceras, se guardaban en unos recipientes especiales que se hacían con la forma de las cabezas de las representaciones de los hijos de Horus, eran 4, porque cuatro eran los guardianes de los puntos cardinales, se llamaban las "Canupias".
MESTHA: Representaba la cabeza humana, indica el sur y se guardaba el Hígado.
TUAMUTEF: Representaba la cabeza de un chacal, rige el este y se guardaba el estómago.
KEBEHSENNUF: Representaba la cabeza de un halcón indicaba el oeste y se guardaba el Intestino.
Sus compañeras eran: Isis, Neftis, Selkis y Neit.
Después, se les cubría, con aceites vegetal y animal y por dentro del cuerpo se introducían esencias y ungüentos para detener, el proceso de bacterias, se le ponía una primera capa de lino, más ungüentos y aceites, después se le colocaba un ESCARABAJO de amuleto protector encima del pecho, a veces, un ave Ibis en el vientre de la momia. Se escribían conjuros, se ponían amuletos y joyas entre las vendas y luego más capas de lino y hacían un dibujo en la cara del difunto y escribían el nombre a los pies.
Los antiguos Egipcios, creían que cuando se momificaba el cuerpo, el Alma de la persona, quedaba dentro del cuerpo vaciado. El Escarabajo (amuleto muy importante), representa el corazón, este órgano, es el que se pesará, al final del todo, en el camino después de la muerte. El cerebro se sacaba por la nariz.
El Alma quedaba atrapada, dentro del cuerpo para empezar el inicio, pues para esta cultura antigua era el corazón el centro de la inteligencia y de los sentimientos y lo representaba el escarabajo.
Es casi la biblia de los antiguos egipcios, mide casi 24 m. de largo, es un papiro con 150 ilustraciones de una belleza extraordinaria, tiene 65 plegarias y 262 sortilegios. Este libro papiro es una joya pues se conserva intacto, sus jeroglíficos están, perfectamente dibujados y coloreados. ¿Quién fue ANI?
Y un rollo de papiro del Libro de los muertos valía para la pareja.
Las tradiciones se recogían en los textos escritos de las pirámides, inscritos en los jeroglíficos, y se transcribían en los papiros. Es un "Libro" que contiene las palabras mágicas que el Alma, tiene que decir para enfrentar las pruebas que hay detrás de la muerte.
Una de las primeras palabras que se tenían que decir era: HEKAU, y era muy necesaria , para el muerto llevarla al mas allá, pues a través de la Hekau,
podría pronunciar las "palabras de poder " para estar más ágiles que los galgos y más rápidos que la luz".
Así como muchos amuletos protectores que los antiguos egipcios, daban mucha importancia para defenderse del mal. Luego venía el ritual de la "Apertura de la Boca". Era muy importante enterrarse con el Libro de los muertos, pues, estos rollos garantizaban la entrada al proceso final.
La Apertura de la Boca, es el primer ritual, donde el Alma revive, entonces el cuerpo momificado era el recipiente donde el Alma residia.
ANUBIS, el chacal, este Dios, es el encargado de abrir la boca, para que el Alma en el más allá, pudiera emitir las voces de los sortilegios y conjuros para poder defenderse de los demonios a los que se tenían que enfrentar. Pues ahora comenzaban las pruebas para llegar a la sala del Juicio y no todos la podían pasar, por ello en el Libro de los Muertos, había un conjuro para cada demonio, para poder luchar según las creencias de los antiguos egipcios.
Por eso, era muy importante la apertura la boca y de los ojos, pues así, el Alma podría hablar y ver.
La muerte no es el final de nada, sino el principio de un mundo de pruebas. Comienza un viaje lleno de peligros.
Se tienen que enfrentar a entes, con figuras demoniacas, para pasar las pruebas del alma y para ello tenían que hacer las "42 confesiones negativas". Por ejemplo, aparecia la Serpiente cornuda y un "sortilegio decía": Yo hablo el lenguaje de los Dioses ,atrás, y la serpiente se va hacia atrás. Luego se enfrentaba al espíritu con cabeza de Cocodrilo y decía: "Vete oh demonio existo por la potencia que vive en mí, no tienes poder sobre mí, son los conjuros que tiene que ir emitiendo cuando se enfrenta a todas estas formas demoniacas.
Se enfrenta al Escarabajo Gigante, dice la palabra de los Dioses."Yo traigo" dejad pasar mi alma.
Poco a poco pasando por salones, llega finalmente a lo que se llama: "EL SANTUARIO DE LA AMAAK", el Alma humana, tiene las peores pruebas que son las 42 Confesiones negativas", que hablan, por ejemplo, de la injusticia, de la violencia, la ambición, el maltrato, el sufrimiento, los asesinatos, a todo esto, tenía que decir que NO. Así pasabas las 42 confesiones negativas, en el fondo es un manual de conducta ética, podía finalmente encontrar al Dios Horus, al hijo de Osiris, e Isis pasando a la sala de la Amaak y Horus, era el encargado de conducir el Alma humana al Salón del Juicio, donde se pesaba el corazón.
Allí, se tenía que decir: "El código de conferencias negativas" era muy importante el Alma tenía que decir: 42 dioses (para liberarse de los cuerpos de pecado).
No he cometido crímenes.
No he intrigado por ambición.
No he maltratado a mis servidores.
No he privado al indigente de su sustento.
No he blasfemado contra los dioses.
No me he apoderado de las ofrendas destinadas a los dioses.
No he obstruido las aguas cuando debían correr.
No he apagado una llama de un fuego que debía arder.
No he mentido.
No he matado ni ordenado matar.
No he hecho llorar a los hombres mis semejantes.
No he blasfemado.
No he difamado.
Y así hasta las 42 conferencias negativas.
También debía de saber los nombres de los siete guardianes, de los siete porteros, y de los siete heraldos que guardaban sus puertas. Los dioses de las primera puerta eran: Sekhet-hra-asht-aru, Semetu, y Hu-kheru, los de la segunda: Tun-hat. Seqet-hra y Sabes, de la tercera: Am-huat-ent-pehfi, Res-hra y Uaau, de la cuarta: Khesef-hra-asht-kheru, Res-ab y Neteka-hra-kehesef-atu de la quinta: Ank-em-fetu, Asehebu y Tebherkehat, de la sexta: Akentauk-ha-kheru, An-hra y Meter-hra-she y de la séptima: Meter-sen, Aaa-kheru y Khesef-hra-khemiu.
Además el texto que el difunto debía recitar comenzaba así: "¡Os saludo Salones!¡Os saludo a vosotros que habéis sido construidos como los Salones de Osiris!", "¡Os saludo a vosotros que vigiláis vuestros Salones!", "¡Os saludo a vosotros que lleváis las noticias, de lo que en ellos sucede entre una y otra tierra, cada día al dios Osiris, el difunto os conoce y el sabe vuestros nombres!" y al lado de las siete Mansiones, el difunto tenía que pasar por los ventiun pilares, o zócalos ocultos, de la casa de Osiris en los Campos Elíseos, y con el fin de poder hacerlo tenía que declarar los nombres de todos y cada uno de los pilares y de todos y cada uno de los guardianes que los custodiaban. Ante el primer pilar decía: " He hecho mi camino, te conozco a ti y a tu nombre y conozco el nombre del dios que te guarda. Tu nombre es el de la Señora de los Temblores, de orgullosas paredes, la dama soberana, la señora de la destrucción, capaz de alejar con su palabra a los tornados y a las tormentas, la que libera de la destrucción al que ha recorrido, el largo camino, y el nombre de tu guardián es Neri". Ante el segundo pilar decía: "He hecho mi camino, te conozco y conozco tu nombre, y conozco el nombre del dios que te guarda. Tu nombre es el de la Señora de los Cielos, la dama del mundo, la que devora con fuego, la dama de los mortales, la que conoce la humanidad. El nombre de tu guardián es Mes-Ptah" , y seguía así ante cada uno de los pilares, También decía: "Me he untado el ungüento hati del cedro y me he vestido de menkh (lino) y llevo conmigo el cetro de madera heti. Y entonces el dios del pilar le contestaba: Pasa, pues estás puro.
Ya después cuando se pasan todas las pruebas, el Alma pasaba al Salón del Juicio, era la última prueba ante el Tribunal de Osiris. El Escarabajo es el símbolo de la inteligencia, de las emociones, de la mente, pesar el corazón significaba pesar el destino para toda la eternidad.
También es curiosa la comparación de la mitología egipcia con la cultura cristiana. La Trinidad fundamental estaba representada por OSIRIS, ISIS Y SU HIJO HORUS 1.250 a.C. y en las inscripciones de la pirámide de Teti, parte de los textos de las pirámides. Se encuentra un papiro dónde está la "Oración del Ciego" que sería la oración original del Padre nuestro de Jesús de Nazaret.
"El Dios de esta Tierra
el gobernante del Horizonte
Dios es para hacer Gran su nombre
le dedica a la adoración de su nombre.
Da su existencia de Dios.
El hará tu negocio.
Su semejanza sobre la Tierra.
Dios es dado incienso y alimento ofrendas diarias.
El Dios juzgará el verdadero y honesto
y perdonará a nuestros deudores
Guarda cauta la cosa que Dios abomina
me preserva del mal.
Dios es el rey del horizonte
de EL poder y de la Gloria,
el aumenta, el quién quiera que lo aumenta.
Permíteme que sea mañana como hoy. Oración del Ciego 1.250 a.C.
Oración de nuestros días:
Padre nuestro que estás en los Cielos,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad asi en la Tierra,
como en el Cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día y
perdona a nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos,
a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y libranos del mal. Amén.